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lunes, 30 de septiembre de 2013

Zaga y Ranko Zeravica, aires serbios con una pizca de cierzo

El que está considerado como uno de los tres padres del baloncesto yugoslavo, junto con Aza Nikolic y Mirko Novosel, convive entre nosotros. Ranko Zeravica, doble medallista olímpico (siendo campeón en Moscú'80) y europeo, además de tres metales mundialistas, eligió con su mujer Zaga, otro mito balcánico de la canasta, la ciudad de Zaragoza para vivir su pasión por el basket.

Tuvimos que realizar la entrevista el día de descanso del Eurobasket 2013 de Eslovenia, porque los señores Zeravica veían a diario todos los partidos del Campeonato. De hecho, Ranko confiesa que puede sintonizar en su casa más de once mil canales de TV de todo el mundo. La noche anterior a la entrevista, tras digerir los partidos correspondientes del Europeo, se habían visto el partido de Argentina en el Torneo de las Américas. Su seguimiento del baloncesto actual es, por decirlo de alguna manera, muy profundo.


Es de obligada mención en este comienzo, el libro de Juanan Hinojo "Sueños robados. El baloncesto yugoslavo", que sirve para contextualizar la figura de nuestros protagonistas. Ranko estuvo precisamente en la presentación de la edición traducida al esloveno de este libro.


Y es que, a modo de introducción, es conveniente resaltar la importancia que ha tenido en la historia el baloncesto yugoslavo para la evolución del deporte de la canasta. Durante décadas, el baloncesto europeo estuvo marcado por el juego y las directrices que marcaban desde las tierras de los Balcanes. Uno de los momentos más determinantes de aquello fue el Campeonato del Mundo que la Selección Yugoslava conquistó en su casa, en Ljubljana, en 1970; la primera medalla de oro del basket yugoslavo.


Los Zeravica forman parte de ese pasado. "En realidad estamos en Zaragoza casi todo el año, a Belgrado vamos 2 ó 3 veces unas semanas. A Chicago (donde reside otro de sus hijos) vamos una vez al año, antes íbamos más. Los años se notan ya", reconoce Ranko entre risas, unas carcajadas sinceras que se repiten a lo largo de la conversación. Él es feliz conversando sobre baloncesto. Su mirada es vigorosa en todo momento e irradia una vitalidad contagiosa mientras habla del deporte al que ha consagrado su vida.

-¿Cuándo va a ingresar Usted, Ranko, en el Hall of Fame de Springfield de una vez?

No me preocupa mucho. Porque esto que he recibido de los entrenadores vale mucho más. Cuando los colegas te reconocen eso es algo más importante que el Hall of Fame, que un poco es más política... Allí están entrenadores que nunca han ganado ni un partido contra mi Selección (risas).


Su esposa Zaga fue una de las mejores jugadoras de su generación, dejó su huella como entrenadora en su etapa en el Banco Zaragozano (antes Real Zaragoza y luego Cajalón), y ha acumulado miles de experiencias en torno al deporte de la canasta. Deportivamente es inevitable nombrar el título de la Copa de la Reina de 1990, para lo cual antes tuvo que ascender con el equipo a Primera División. Ella tiene su propia historia, aunque ha sido partícipe en toda la carrera de su marido, de sus éxitos, y de vivencias como el trágico accidente de tráfico que le costó la vida a Radivoj Korac. Siempre juntos, Zaga y Ranko, incluso en la distancia, unidos por la afición al deporte.

-¿Cuál es su receta para mantener el amor alrededor del baloncesto?

Llevamos 50 años casados, el año pasado celebramos las Bodas de Oro. La receta, quizá tener en común tantas cosas como tenemos nosotros. Desde el primer día; era mi entrenador, me ha traído él desde el club donde estaba Korac a su club. Nos enamoramos... y nos gusta el baloncesto, fútbol, waterpolo, todos los deportes. Un entendimiento fenomenal toda la vida, ha estado viajando toda la vida, yo levantando los hijos, trabajando... pero con paciencia y entendimiento sí que se consigue.

-Zaga, ¿cómo valora la situación del baloncesto femenino en España? Muchos éxitos en categorías inferiores, una Primera División en la que hay muchas jugadoras que se van fuera...

Yo lo que veo que es difícil y cada día será más difícil es la situación del deporte en general en España. Veo que se van los jugadores de waterpolo, de voleibol, de balonmano (que es el  siguiente deporte en importancia tras el fútbol y el baloncesto), se han ido tantos jugadores fuera, que quiere decir que aquí habrá que cambiar muchas cosas o que devolver, o retroceder, al amateurismo y hacer lo que se pueda. Pero el baloncesto femenino está bien. Las categorías inferiores son baloncesto amateur, entonces, si en baloncesto amateur tienen tantas medallas y tantos éxitos, también el primer equipo lo podría tener, por qué no.


-¿Cómo ve el baloncesto actual en comparación con el de su época de entrenadora?

Hay pocas cosas que se puedan decir que son similares. Hoy se juega al baloncesto mucho más físico, se corre muchísimo más. Nosotros lo que teníamos era mejor tiro, mejor técnica... Antes era casi normal meter 80 ó 90 puntos; hoy, incluso viendo el baloncesto masculino en el Europeo y esos 40, 39 puntos que anotan... cuando alguien llega a 70 se exclama "mira qué bien". El tiro y la técnica individual de verdad que ha caído mucho. Ahora hay que correr, luchar, saltar, pelear... Pero el baloncesto al fin y al cabo se juega para meter la canasta, y si no se mete la canasta ya me dirás qué gracia tiene este deporte.

-Háblenos de Karina Rodríguez.

Eso Ranko es el que tiene que contarlo... Él estuvo durante tres meses entrenando en el Obras Sanitarias de Argentina, y Martín Espíldora, que era el Alfa y el Omega de aquel equipo del Baloncesto Femenino Zaragoza, nos pidió que preguntáramos si había alguna chica oriunda española que pudiera jugar en el equipo. Ranko y el entrenador de la selección junior hablaron con Karina, que jugaba y vivía en Brasil, y con sus padres, y así acabó llegando a Zaragoza. Era una jugadora fuera de serie, y además buena chica.

-Tuvo a su cargo a dos de las más grandes jugadoras de la historia del baloncesto de Zaragoza: Pilar Valero y Teresa Seco.

Para mí, la más importante era Nines Gracia. Porque era un poco como la hermana de todas ellas, y siempre lo daba todo...
Pilar Valero es una loquilla, pero muy buena jugadora; entrenaba muy bien, era muy alegre. Yo creo que cada vestuario necesita una Pilar Valero, o como decía Radomir Antic, que si no hubieran tenido a Kiko Narváez, habría que inventarlo. Pues a Pilar Valero también. Porque a ella nunca la vi ni llorando, ni enfadada, ni con celos... ella siempre estaba animando a la gente. Aquí en Zaragoza perdimos contra el equipo de Pamplona, que tenía tres internacionales entonces. Y fuimos a Pamplona a jugar el playoff sin demasiada convicción. Total, que allí ganamos de siete puntos, y tuvimos que volver a casa a dormir porque no teníamos dinero para un hotel, y volver al día siguiente. Era un palizón, porque no había autovía ni nada. Fuimos allí al día siguiente, ganamos y así subimos a la Primera División. Y Pilar Valero, allí, de verdad, corrió como una fiera: ella metió esas últimas cuatro canastas...
Pilar Valero era muy importante, no solamente para nuestro equipo, luego también he hablado con los entrenadores donde jugó más tarde, y todo el mundo dice lo mismo.
Teresa Seco era muy inteligente y buena jugadora, pero era como si nunca se desenvolviera del todo, y siempre había alguna jugadora que parecía que mostraba más coraje que ella. Pero cuando la ponía a jugar, siempre daba el cien por cien: era muy inteligente y muy buena persona. Ella era uno de los pilares del equipo.

-El año que gana con el Banco Zaragoza la Copa de la Reina, en 1990, coincide con la victoria del CAI Zaragoza también en la Copa del Rey, volviéndose a producir un boom del baloncesto en la ciudad. 

Era una cosa tan maja... pero tuvimos la desgracia que se murió la Reina Madre de Dinamarca, y la Reina Sofía tenía que ir justo en la fecha cuando nos invitó a la recepción de La Zarzuela como campeonas de Copa, y por eso no pudimos ir a Madrid.
Nadie contaba con nosotras. Allí a Jerez de la Frontera vino un equipazo de la televisión, de la radio, de la prensa, de Cataluña, porque todo el mundo pensaba que El Masnou o Tintoretto, que tenía dos jugadoras fuera de serie, una de ellas Hortensia, que era la mejor jugadora del mundo. Y nosotros ganamos aquello en dos prórrogas, que nadie, nadie, contaba con ello. No hemos tenido ni un periodista allí; llamaron a José Antonio (Martín Espíldora) y a mí desde Zaragoza para preguntarnos. Ya al día siguiente sí que vinieron... Pero por eso puede ser que fuera más bonito. Y cuando volvimos aquí, una recepción, la gente nos esperó hasta el aeropuerto... era muy bonito. Y fue único. Lo más grande que ha ganado el baloncesto femenino aquí. ¡Ojalá que ganen más!


Ranko Zeravica tuvo una dilatada y exitosa carrera como entrenador, actividad en la que se inició durante su juventud para conseguir alimento. En los tiempos del racionamiento en su país, le ofrecían comer gratis en un restaurante a cambio de entrenar a un equipo femenino. "Yo enseguida me ofrecí para hacerme cargo de dos o tres equipos, claro". Su palmarés a nivel de club y selección es abrumador, ha entrenado por todo el mundo y a día de hoy, a sus 83 años, sigue siendo una de las voces más acreditadas en el panorama baloncestístico.

-Ranko, ¿qué es lo que vio en un junior como Epi para hacerle debutar en Primera División con el F.C. Barcelona?

El Barcelona, cuando yo empecé a entrenar, no tenía jugadores buenos. Yo tengo una foto, y parece un equipo de balonmano. Lo primero que he hecho, con el apoyo de Portela, que era el Director Técnico del club, y con el Presidente, es una selección de jugadores para formar un gran equipo. Tuve suerte, cuando vine de Argentina y me traje a Juanito De la Cruz. Y tuve suerte con Sibilio, porque la República Dominicana quería vender a un muy buen jugador al que quería la NBA; pero preferían que pudiera seguir participando con su Selección y por eso nos lo ofrecían. Hicieron unos partidos de exhibición para ver jugadores, y cuando acabaron yo he dicho que quiero a Sibilio. Él no jugó mucho, solo lo vi en el calentamiento, por lo que todos se sorprendieron y pensaron que estaba loco. Luego, Sibilio fue uno de los mejores jugadores en España.
Con Epi... mucha más suerte que conocimiento. Yo quería a su hermano, que había jugado en la Selección Junior, y tenía buenas estadísticas, le había visto jugar... por eso le fichamos. Pero cuando él vino con su familia, antes del entrenamiento, y después del entrenamiento, me fijé que había un chico siempre tirando. Yo vi que había algo muy interesante, que es un talento. Y empezó a entrenar con nosotros, primero con el Junior, luego con el primer equipo... y tuve mucha suerte, porque yo no tenía la idea de fichar a Epi, si no a su hermano.

-A Alfred Julbe le preguntábamos que tanto él como Usted, son dos de los entrenadores más relevantes del CAI Zaragoza, y ninguno ganó ningún título importante.

(Risas). Es cierto. Es difícil ganar un campeonato, o una Copa... esto no depende solo de nuestro trabajo, de nuestro equipo, del club. Depende de otros. Yo recuerdo en mi país, tenía un equipo en el Estrella Roja grandísimo, pero al mismo tiempo, la Cibona ha tenido a Drazen Petrovic. Y esta pequeña diferencia, ha dado el título a la Cibona. Nosotros perdimos un partido donde un hombre hizo con la izquierda un gancho (que nunca más antes había hecho...) y consiguió los dos últimos puntos de esta manera.


-José Luis Abós, Sito Alonso, Víctor Lapeña... todos ellos entrenadores aragoneses que apuestan por un juego divertido.

Estoy muy contento por este último año del CAI, y no sólo por los resultados. He visto una progresión de algunos jugadores, notándose que han mejorado su juego y su técnica individual. Y esto me gusta mucho. Yo he dicho siempre que la pasada temporada era muy importante para el CAI, lástima que Aguilar ahora no esté en el club. Depende mucho del dinero, pero un jugador como él vale mucho más que tres de los otros. A mí no me gusta tener doce jugadores iguales. Pienso que todo depende de la calidad individual de los jugadores. El baloncesto es así, al público le gusta un jugador, puede animar a un equipo, pero el público no se levanta cuando el equipo hace una jugada muy perfecta y consiguen dos puntos. Pero cuando un jugador entra contra cinco, y hace algo atractivo, el público da un salto. Yo tengo un argumento al respecto: Iverson en la NBA era un individualista que no gustaba a los entrenadores, pero él tenía muchísimo apoyo del público. En el último año, cuando estaba fuera de forma, los americanos le eligieron para el All-Star, tuvo un millón y medio de votos. ¡Los aficionados le querían ver jugando el All-Star!


El CAI Zaragoza persiguió su fichaje durante varios años, hasta que finalmente José Luis Rubio lo trajo al CBZ donde permaneció durante dos temporadas, de 1987 a 1989. "Me ha convencido Rubio", suelta entre carcajadas. "Lo más importante en esta época con Rubio, fue que hemos fichado buenos jugadores con poco dinero. Pensando siempre en no tirar el dinero, esto ahora los clubes no lo hacen, tiran el dinero". Entonces fue cuando el CAI fichó a Quique Andreu del Lliria y Santi Aldama subió al primer equipo. "Nunca hubo tantos jugadores en la Selección como entonces. Hemos tenido siempre con juniors y cadetes cinco o seis jugadores con la Selección; ahora no los tenemos".


Durante su etapa caísta pasaron algunos de los extranjeros más carismáticos de la historia caísta, como José Piculín Ortiz. "Aquí seguro que no tuvo problemas con las drogas, vivía muy sano, con nosotros estaba muy bien. Es una persona muy buena, más de lo necesario. Lamento mucho lo que le ha pasado, porque tenía un buen negocio... No me lo esperaba".
Otro que tuvo un final trágico fue Mel Turpin, "con él, el entrenador tenía que ser muy atento. Es un jugador muy especial; tuvo problemas con su mujer, y él entró en crisis. Pero hay otras cosas que tenemos que respetar, él estaba el primero en las comidas, en el hotel, en el entrenamiento... Un día que seguramente se había pasado con el alcohol la noche anterior, llegó ¡una hora antes que yo!, y entrenó perfectamente. Por eso el entrenador tiene que entenderlo. Yo no tuve problemas con él".

-¿Ha vuelto a coincidir con Leon Wood, ya como árbitro de la NBA, en sus viajes a Estados Unidos?

Sí, sí... Él acabó su carrera en Italia conmigo, en Caserta, jugando muy bien. Es muy inteligente, habla dos o tres idiomas de Europa... y tiene una muy buena carrera como árbitro ahora.

-¿Qué recuerdos tiene del Conservas Daroca?

Fue el mejor año para mí (risas). Siempre comparando con el Radnicki de Belgrado. Un ambiente fenomenal, los jugadores que no han dado mucho, han tenido una nueva oportunidad, y yo he hecho un ambiente donde todos estos jugadores renuevan su ambición. Y hemos hecho bastante bien todo. Estos son dos récords que yo tengo: en Desio, en Italia, adonde marcho porque el Presidente del club era mi amigo, cuando ellos habían perdido en diciembre todos los partidos. Allí me piden que prescinda de los dos americanos porque eran muy caros y no eran buenos. Pero perdimos todos los partidos, veintidós o veintitrés partidos sin ganar ninguno. Pero el Presidente era también representante de jugadores, y aunque perdimos todos los partidos, pudo vender muy bien a algunos del aquel equipo. Me dio hasta un porcentaje de dinero. Hemos perdido todos los partidos pero él ha ganado mucho dinero. Y al año siguente de aquello, en Daroca, hemos ganado 29 partidos sin perder. Dos años, dos récords. Me gustó mucho el trabajo con el Conservas Daroca.

-Aprovechando el reciente Eurobasket, ha habido referencias en distintos medios a que la Selección española actual practica un juego libre como el que Usted promulgaba.

Con los jugadores que tiene, es la mejor manera... Todo depende del jugador. Me molesta hoy que el entrenador quiera estar siempre encima de los jugadores. No puedes prever todo antes de un partido, ni durante, no puedes dibujar una jugada en el último minuto, porque, ¿y si la defensa cambia? Tienes que dar la importancia al jugador, y lo que corresponde al entrenador es ponerle en la posición donde puede demostrar sus cualidades.

-Usted conoció a grandes jugadores como Dalipagic o Kikanovic, nuestro Fernando Arcega...

La rivalidad entre Dalipagic o Kikanovic, era algo que los periodistas querían... A veces sus duelos anotadores hacían que yo tuviera problemas: porque decían, "sólo he metido 30 puntos por culpa del entrenador" (risas). Recientemente en Lubjiana, Ivo Daneu ha recibido un gran premio, y allí los entrenadores hemos estado hablando sobre qué significa el carácter de un jugador. Daneu tenía un carácter de ganador, innato, luchador... Fernando Arcega tenía ese carácter, parecido a Daneu; cuando era más difícil, él jugaba bien, quería asumir la responsabilidad.

"Cuando yo empecé a jugar a baloncesto en Kikinda, como alumnos de colegio, nosotros hemos jugado y no hemos visto ni un partido. Es históricamente muy raro que un grupo juegue al baloncesto, no un año ni dos, empezamos en el 46, y yo el primer partido que vi fue en el 48. Esto significa que nosotros hemos tenido ideas, creación, y hemos jugado buen baloncesto, hemos ganado bastantes partidos durante 3 temporadas. Y yo creo que esta creación, este juego libre que he llevado conmigo, viene de ahí".

-Indíquenos el lugar de Zaragoza en el que poder recordarle; aquel que hay que señalar en el mapa porque evoca directamente a Usted.

La calle. Estamos dos horas mínimo andando, mi mujer y yo. En Zaragoza, como yo he dicho, no puedes comprar ni un kilo de manzanas si no hablas de baloncesto. Es verdad, ahora sin duda el deporte número uno es el baloncesto.

-¿Por qué Ranko Zeravica no ve los partidos del CAI Zaragoza desde el palco?

(Risas) No, no... Durante años y años lo he visto desde abajo... Puedo ir al palco, pero no me interesa... me gusta más ver el baloncesto desde abajo (risas).

"Ahora Zaragoza se puede decir que es la número 1 en número de pabellones, tiene 54 pabellones, todos son para el baloncesto. Zaragoza es una ciudad de buenas condiciones para el baloncesto. Lástima que no tiene jugadores de aquí".



Final de los Juegos Olímpicos de Moscú, en 1980

Se ha incluido en el mapa "Los sitios del balonZesto" de Google Maps el lugar clave de Zaragoza que evoca  la figura de Ranko Zeravica.


Links de interés:

Entrevista a Zaga Zeravica en "El Semanal" de Heraldo de Aragón, 14/10/1988, a través de lacasadelbaloncesto.es

Artículo de Raúl Lahoz en Heraldo de Aragón "Los estudios de Kosovac con un mito del baloncesto"


Entrevista en el blog de Marca "Dentro de los Balcanes" por Jorge Sampietro de Belgrado Basketball a Ranko Zeravica, quien analiza el baloncesto moderno y muestra su libro "La llama del baloncesto" 

Entrevista a Ranko Zeravica en la contraportada del Heraldo de Aragón, 19/10/2010, a través de lacasadelbaloncesto.es  

Entrevista a Ranko Zeravica con motivo de la concesión del premio 'Deporte y Trayectoria' en la XV Gala del Deporte 'Ciudad de Zaragoza'.

Esto casi se puede considerar un regalo de José María Torres y su canal en YouTube "jugar en equipo": el partido entre las Selecciones de Yugoslavia y Estados Unidos, subido a internet por klavijatura-paspalj, corresponde al Mundial de 1970. Ímprobo trabajo de @jugarenequipo confeccionando la estadística oficial del partido, que se puede consultar en su interesantísimo proyecto de la Basketpedya.



[Fotografías obtenidas de lacasadelbaloncesto.es, hemeroteca Mundo Deportivo y SD Records_ ]


Este post tiene ánimo de actualización constante, lo cual solo es posible con tu colaboración, puedes contactar vía email en info@balonzesto.net o Comentar, enviar fotos o imágenes relacionadas con cualquier tema relacionado con la figura de Zaga y Ranko Zeravica, que irán completándolo. Última actualización: 31/01/2015

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